Gracias a la familia Chillida, a Eduardo a su mujer y a sus hijos, por este maravilloso e impresionante legado que hemos podido disfrutar y quedará –seguro- para futuras generaciones.
Estoy encantado de visitar este LEku mágico en el que he podido entender algo de la poesía artística del Maestro a quien conocía por sus obras y a quien he podido conocer mejor gracias a las explicaciones del director del Leku Luis Chillida.
Maravillosa experiencia la de visitar este museo, donde la obra de un gran creador se ve realzada por la belleza del entorno y la elegancia de la composición. Uno se siente enriquecido espiritualmente con todo lo que ve. Mil gracias a Eduardo Chillida por esas manos, esa sensibilidad y esa limpieza moral con que nos ha hecho mejores a todos los que lo queremos y admiramos.
En un espacio tan abierto que arte tan grande poder concentrar tanta garra, tanto ángel y toda la fuerza que vibra en este espacio. Gracias por haberme hecho sentir Libre.